Perdón por querer hablarte constantemente. Perdón por ponerme triste siempre que tardas en contestar. Perdón si a veces digo cosas que te hartan. Perdón si a veces me vuelvo insoportable. Perdón por pensar en ti mucho y muy seguido. Perdón si te cuento mis dramas sin sentido cuando a ti en realidad no te interesan. Perdón por quererte tanto. Perdón si me vuelvo molesta, solo soy yo, extrañándote.
martes, 6 de marzo de 2012
Quizás solo ellas saben el minuto y segundo exacto para venir y abrazarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario