Perdón por querer hablarte constantemente. Perdón por ponerme triste siempre que tardas en contestar. Perdón si a veces digo cosas que te hartan. Perdón si a veces me vuelvo insoportable. Perdón por pensar en ti mucho y muy seguido. Perdón si te cuento mis dramas sin sentido cuando a ti en realidad no te interesan. Perdón por quererte tanto. Perdón si me vuelvo molesta, solo soy yo, extrañándote.
miércoles, 29 de febrero de 2012
FE LICID AD.
Como pequeñas cosas pueden llegar a significar mucho para ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario