Perdón por querer hablarte constantemente. Perdón por ponerme triste siempre que tardas en contestar. Perdón si a veces digo cosas que te hartan. Perdón si a veces me vuelvo insoportable. Perdón por pensar en ti mucho y muy seguido. Perdón si te cuento mis dramas sin sentido cuando a ti en realidad no te interesan. Perdón por quererte tanto. Perdón si me vuelvo molesta, solo soy yo, extrañándote.
lunes, 12 de diciembre de 2011
No prometo un final feliz, pero si una buena historia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario